martes, 9 de febrero de 2010

Acto de (No)Fe

No creo en los sueños
No creo en la necesidad de creer en los sueños
No creo en la necesidad de ser felices que invalida la posibilidad de ser felices con un trocito de realidad
No creo en los límites
Creo en la grandeza de los errores
Creo en el eterno caminar de una vida errante
Creo en la energía de permanecer (aquí, ahora, y quizá después)
que se retroalimenta
y, quizá,
no creo en nada de lo que creo
creía
o creeré.

En el fondo, es tan simple como que
lo único que me ata a cualquier creencia
son las raíces que toda persona va alargando hasta el suelo
en las alas que tiende hacia un cielo
imposible
y que, por no creer, me siento más libre
para mirar al mundo a la cara
del alma
para vibrar por todo aquello que me inquieta
para vivir,
esa actitud leve
que nos tensa
como el arco
a pesar de tener las manos
ocupadas
contando nuestras
(no)creencias.

lunes, 8 de febrero de 2010

Thinking about the calm(reeditado)

¿Porque vas en busca de algo tan pequeño como un sueño?
Un sueño es cosa del pasado, un pensamiento que ocurre cuando caes en coma mientras duermes.
¿Quien me dice lo que debo soñar, si ni siquiera tengo deseo de seguir aquello soñado?
Y es que soñar es el placer mas extremo para el hombre.Soñaras cosas que ni se te pasarían por la cabeza. Y luego no sabras rememorar. No podras rememorar aquellas imagenes entrecortadas,que volaban por tu mente sin ningún orden.



Creo en todo menos en la duda de no alcanzar nunca un sueño por muy pequeño que sea.

domingo, 7 de febrero de 2010

Diana y Bolo


Una noche más. Tras la ventana de mi habitación se puede contemplar el cielo completamente despejado y la luna llena reflejada en el estanque que ilumina la silueta de los árboles del bosque. A lo lejos las montañas esconden algunas estrellas. Yo, arrodillada encima de la silla del escritorio, contemplo la noche esperando a mi príncipe azul. Todas las noches me pierdo en mis pensamientos creyendo que algún día aparecerá. Pero por ahora nunca ha ocurrido. Es tarde. Tendría que ir a dormir. Mañana será otro día en que tendré que cuidar animalitos asquerosos que sólo me provocan alergia. Apago la vela y me meto dentro de la cama. Cierro los ojos y me dejo llevar por la tranquilidad de la noche.

Toc toc. Sólo puede ser el viento que llama a la puerta. Pero esta noche en televisión han dicho que no soplaría... Toc toc. Me levanto de la cama a ver quién es... Dudo que sea alguien interesante.

- Hola, buenas noches. - Una bestia peluda y mal oliente aparece detrás de la puerta. Sus ojos verdes brillan ante mi mirada. Es un lobo muy atractivo.- Estaba dando vueltas con mi moto cuando de repente me he quedado tirado... Estoy lejos de casa y me preguntaba si me dejarías pasar la noche aquí.

- Sí, claro. Puedes pasar. Voy a mostrarte dónde puedes dormir.

- Gracias y perdona las molestias... No quería despertarte si lo he hecho... - No parece tan horrible el lobito... - Me llamo Bolo.

- Encantada, yo Diana, diosa de la Luna.

-Bonito nombre y hermosa dama. - Qué lobo tan... agradable... - He dejado mi moto aparcada al lado de tu jardinera. Mañana por la mañana me iré. No quiero molestar.

- ¿Marcharte? ¿Dónde quieres ir? ¿Qué mejor sitio que este?

- Tú eres la dueña de la luna y yo un... bueno... una persona que los días de luna llena se transforma en lobo.

- Sí, bueno... Diosa de la luna y sola en medio de un bosque al que nadie accede. Aburrida de hacer todos lo días lo mismo. Cambiar la forma de la Luna. Esperar a que alguien me encuentre para irme de aquí. Que me enseñe el mundo y aprender que los sueños pueden ser maravillosos. Oh... Lo siento... No quería darte la lata explicándote mi vida que no interesa a nadie...

- ¿Por qué dices que no puede interesarle a nadie? No creo que esté aquí de casualidad. La luz de la luna me ha guiado hasta tí. Yo puedo ser la persona... o el lobo que esperabas. El que te tiene que recojer para vivir nuevas experiencias. El que te querrá y te dará todo lo que necesites.

Diana, emocionada, sabe que éste es y será el hombre o lobo de su vida. Que su físico no importa. Lo importante está dentro de su corazón.
A la mañana siguiente los dos subieron a la Harley del lobo Bolo y se marcharon para no volver al bosque.
Por eso, la luna está una vez al mes llena. Porque Diana, al no poder romper el echizo de su príncipe, quiere pasar tiempo con los dos seres que más aprecia en éste mundo.

Fin.

Dulce despertar

Una voz le hizo despertar.
Al principio solo vio flores, todas iguales, y a la vez distintas.
Ninguna parecia ofuscada, sonreian todas a golpe de viento, un viento que acariciaba el ambiente y te podia transportar a un lugar etereo y puro.
Se levanto del suelo y miro a su alrededor. Se encontraba en un lugar al que nunca jamas había estado. Un lugar singular y a la vez atractivo. La voz que le habia despertado, eso buscaba. Era alguien muy especial, alguien que signficaria mucho para el en un futuro no muy lejano.

(Sin titulo)

Solo hay una manera de escribir:haciendolo con el alma.
No hay ningún làpiz en tu mano,hay fuerza.
No hay una hoja de papel, la vela de la barca que surca el mar del infinito esta hecha de papel.
No tienes que depender de un reloj, depende de ti mismo si crees que el tiempo mide las palabras que arrojas en un lienzo blanco, que juntas poseen mas caràcter que cualquier poesia.




Me dijeron una vez...escribe tu mejor mejor texto.Creetelo.
Cuando me vaya, podeis creer que lo he hecho con el alma,con fuerza.
Yo solo creo en poder hacer un gran escrito sin que nadie me lo agradezca, para que el silencio me lleve a cuestas por este quebradizo pensamiento al que llamo fantasia

sábado, 6 de febrero de 2010

viernes, 5 de febrero de 2010

VICIO

El cuello fue la mejor parte, un cuello largo, esbelto, embuelto con un pañuelo de color rosa.
Deslice mis manos a lo largo del pañuelo y tire de el con suavidad hasta desprenderlo del cuello, sin ese adorno era incluso más apetecible. La rodee con mis manos. Podia sentir sus latidos simplemente con deslizar los dedos por su piel y...no pude resistir las ganas de...
Acerque mis lavios, ese olor dulce inundó mi celebro...tenia los cinco sentidos inmovilizados, aprete mis lavios contra su cálida piel... Se oían las gotas repicar contra el suelo.
Cuando terminé su cuello antes blanco como la nieve ahora estaba bañado delor rubí, aunque aún quedaban destellos sin manchar. Saque la lengua y la deslice por todo ese mar rojizo rescatando así las ultimas gotas que se deslizaban por el hombro intentando escapar de mi sed.