lunes, 15 de febrero de 2010

The hour that no one wants


Canto V(Loveless)

Aunque el día siguiente esté estéril de promesas
Nada prevendrá mi vuelta
Para ser el rocío que apaga la tierra
Para ahorrar las arenas, los mares, los cielos
Te ofrezco este sacrificio silencioso.

(Solo una trozo de poesía,pero un trozo más de verdad)


¡Sigue vivo! Este mundo aún no està dando una oportunidad y no parecemos responder a su amable petición. El nucleo late cada vez más tímidamente, arrojando sus últimas semillas para que crezcan los hijos que marcarán el fín de una vida que nosotros no supimos apreciar.

El destino,pues,exige que alguien salve a la Tierra de su inevitable destrucción.
Ese alguien es un heroe, y nosotros somos su fuerza, que sigue soñando por él.

Punto medio quimérico

Solo escribiré en caso que el me lo pida.
Solo seguiré andando cuando el ande por mi.
Solo respirare cuando el necesite aire en sus pulmones.
No dudare si antes no me lo cuestiona el.
El es el todo por lo que luchar y seguir adelante. No iré en dirección contraria.
Por que él soy yo, y eres tu , pero jamas llegaras a comprender tu identidad más la que el te ha dado.
Me muevo en progresión sobre el asfalto, ingente de materia, y viendo cosas que no estan allí.
Si de verdad crees que la escritura no te da libertad, es por que EL te dice lo que debes escribir y cuando debes escribir.

Entonces, ¿que vas a escoger? ¿Prefieres escoger una respuesta etérea o cerrar los ojos y no ser mas que lo que escribes?
Lo siento, no hay un punto medio.No hay gris esta vez.

jueves, 11 de febrero de 2010

Expandir un microcuento

El último ser humano de la tierra estaba en su casa.En ese momento, alguien llamo a la puerta.
Abrio la puerta sin ninguna prisa.No habia nadie.Se imagino los golpes en la puerta, el ansia por tener a su lado algun desconocido al que hablar.
Cerro de nuevo, y se sento en el sofa.La televisión no iba, no tenia calefacción y se las apañaba con una pequeña hoguera.El fuego se iba callando.
Se levanto y se fue al sotano.Abrio la luz, bajo las escaleras y encendio otra luz que iluminaba el sotano entero. Abrio el armario y cogio su vieja escopeta, munición calibre .20,y cerro el armario. Se la colgo al hombro y se fue del sotano. Apoyo la escopeta encima del sofa y cargo solo un cartucho. Lo giro en sentido hacia su cabeza, pero solamente la apoyo.Empezo a llorar, sin hacer ni el mas minimo ruido.Noto como su dedo fregaba el frio acero del gatillo, entonces intento dejar de llorar.Presiono levemente el gatillo para que el muelle hiciera contacto con la espoleta y se dipositara en su craneo aquella bala, aquella decisión final que habia tomado.
Dejo de hacer fuerzas, por que esta vez si que llamaban a la puerta.Empuño de nuevo el arma , y apuntando a la puerta, fue cargando los otros cartuchos que le quedaban en la caja. Tuvo el presentimiento de que alguien necesitaba ayuda.
Miro por el cerrojo, y vio a un niño llamando a la puerta cada vez mas fuerte.
El hombre no se fiaba, podia ser una trampa.Temia por su vida, pero mas por la suya propia. Apunto hacia afuera, para que de un tiro derribara la puerta que haría añicos el cuerpo de aquel muchacho.Cerro los ojos,y pidio perdon por lo que iba a hacer. Volvio a llorar, y presiono el gatillo con fuerza. Nada paso. El hombre olvido poner la bala en la recamara. Cargo la bala, y volvio a mirar por el cerrojo. No habia nadie, el muchacho no estaba.
Su locura le cego hasta el punto de llegar a asesinar a un niño pequeño, indefenso ante el mundo y sus peligros.Dejo la escopeta en el suelo, y siguio llorando desconsoladamente. Pero era feliz. Era tristemente feliz al poder ver que no era el último ser humano en la tierra.Al menos ese niño no lo seria.Volvio a coger la escopeta, y esta vez abrío la boca para que el cañon perforara de lleno su cabeza. Entonces penso en pastel. Dulce sabor de pastel con inseparable fresa de por medio. Corriendo por sus venas, saciando su sed de inestimable dolor, fue lo último que aquel hombre pudo recordar. Peor que morir de hambre, es pensar en el último pastel de fresa que jamas llegaras a probar.

miércoles, 10 de febrero de 2010

pequeña pausa de estudio.


¡Necesito desconectar!

Son muchos los días haciendo lo mismo. Levantarse, desayunar, vestirse, esperar el autobús, llegar al instituto, seis horas de clase, comer, esperar a Noemí, subir al bus amarillo, bajar, ver a Didac y saludarlo jaja, autoescuela, biblioteca, autobús, ducharse, estudiar, dormir... y, volver a empezar otra vez...

¡Como echo de menos los días de vacaciones! Aunque no eran vacaciones completas. A mucha gente no le gusta trabajar. Yo creo que es mejor eso que estudiar... Almenos cobras :D

De lo que más tengo ganas es ir a pescar. Estar en Utxesa sentada en una silla, contemplando el paisaje del pantano, la fauna y la flora que lo rodea. ¡siempre vigilando que no pique algún pez y que se lleve la caña!

Por suerte, todo llega algún día.

¡Después de una pausa toca estudiar que mañana hay examen!

martes, 9 de febrero de 2010

Acto de (No)Fe

No creo en los sueños
No creo en la necesidad de creer en los sueños
No creo en la necesidad de ser felices que invalida la posibilidad de ser felices con un trocito de realidad
No creo en los límites
Creo en la grandeza de los errores
Creo en el eterno caminar de una vida errante
Creo en la energía de permanecer (aquí, ahora, y quizá después)
que se retroalimenta
y, quizá,
no creo en nada de lo que creo
creía
o creeré.

En el fondo, es tan simple como que
lo único que me ata a cualquier creencia
son las raíces que toda persona va alargando hasta el suelo
en las alas que tiende hacia un cielo
imposible
y que, por no creer, me siento más libre
para mirar al mundo a la cara
del alma
para vibrar por todo aquello que me inquieta
para vivir,
esa actitud leve
que nos tensa
como el arco
a pesar de tener las manos
ocupadas
contando nuestras
(no)creencias.

lunes, 8 de febrero de 2010

Thinking about the calm(reeditado)

¿Porque vas en busca de algo tan pequeño como un sueño?
Un sueño es cosa del pasado, un pensamiento que ocurre cuando caes en coma mientras duermes.
¿Quien me dice lo que debo soñar, si ni siquiera tengo deseo de seguir aquello soñado?
Y es que soñar es el placer mas extremo para el hombre.Soñaras cosas que ni se te pasarían por la cabeza. Y luego no sabras rememorar. No podras rememorar aquellas imagenes entrecortadas,que volaban por tu mente sin ningún orden.



Creo en todo menos en la duda de no alcanzar nunca un sueño por muy pequeño que sea.

domingo, 7 de febrero de 2010

Diana y Bolo


Una noche más. Tras la ventana de mi habitación se puede contemplar el cielo completamente despejado y la luna llena reflejada en el estanque que ilumina la silueta de los árboles del bosque. A lo lejos las montañas esconden algunas estrellas. Yo, arrodillada encima de la silla del escritorio, contemplo la noche esperando a mi príncipe azul. Todas las noches me pierdo en mis pensamientos creyendo que algún día aparecerá. Pero por ahora nunca ha ocurrido. Es tarde. Tendría que ir a dormir. Mañana será otro día en que tendré que cuidar animalitos asquerosos que sólo me provocan alergia. Apago la vela y me meto dentro de la cama. Cierro los ojos y me dejo llevar por la tranquilidad de la noche.

Toc toc. Sólo puede ser el viento que llama a la puerta. Pero esta noche en televisión han dicho que no soplaría... Toc toc. Me levanto de la cama a ver quién es... Dudo que sea alguien interesante.

- Hola, buenas noches. - Una bestia peluda y mal oliente aparece detrás de la puerta. Sus ojos verdes brillan ante mi mirada. Es un lobo muy atractivo.- Estaba dando vueltas con mi moto cuando de repente me he quedado tirado... Estoy lejos de casa y me preguntaba si me dejarías pasar la noche aquí.

- Sí, claro. Puedes pasar. Voy a mostrarte dónde puedes dormir.

- Gracias y perdona las molestias... No quería despertarte si lo he hecho... - No parece tan horrible el lobito... - Me llamo Bolo.

- Encantada, yo Diana, diosa de la Luna.

-Bonito nombre y hermosa dama. - Qué lobo tan... agradable... - He dejado mi moto aparcada al lado de tu jardinera. Mañana por la mañana me iré. No quiero molestar.

- ¿Marcharte? ¿Dónde quieres ir? ¿Qué mejor sitio que este?

- Tú eres la dueña de la luna y yo un... bueno... una persona que los días de luna llena se transforma en lobo.

- Sí, bueno... Diosa de la luna y sola en medio de un bosque al que nadie accede. Aburrida de hacer todos lo días lo mismo. Cambiar la forma de la Luna. Esperar a que alguien me encuentre para irme de aquí. Que me enseñe el mundo y aprender que los sueños pueden ser maravillosos. Oh... Lo siento... No quería darte la lata explicándote mi vida que no interesa a nadie...

- ¿Por qué dices que no puede interesarle a nadie? No creo que esté aquí de casualidad. La luz de la luna me ha guiado hasta tí. Yo puedo ser la persona... o el lobo que esperabas. El que te tiene que recojer para vivir nuevas experiencias. El que te querrá y te dará todo lo que necesites.

Diana, emocionada, sabe que éste es y será el hombre o lobo de su vida. Que su físico no importa. Lo importante está dentro de su corazón.
A la mañana siguiente los dos subieron a la Harley del lobo Bolo y se marcharon para no volver al bosque.
Por eso, la luna está una vez al mes llena. Porque Diana, al no poder romper el echizo de su príncipe, quiere pasar tiempo con los dos seres que más aprecia en éste mundo.

Fin.